jueves, 27 de agosto de 2020

EL DOCENTE VIRTUAL

                   

  El docente ante la virtualidad.

La escuela de hoy enfrenta un gran reto, en todo el mundo, el COVID 19 cambio la forma de aprender, la escuela se trasladó a la casa. El maestro es el guía, un orientador que planifica actividades y diseña instrucciones, para que los estudiantes las trabajan en casa, usando distintas herramientas tecnológicas y su soporte más cercano es el padre o la madre.

El docente paso a ser un docente virtual que facilita en línea, el deberá tener competencias pedagógicas para poder dirigir adecuadamente la acción formativa, competencias técnicas para ayudar con los posibles problemas que se presenten en la plataforma con sus estudiantes.  Para ello debe hacer uso de diversas técnicas activas de aprendizaje que promuevan la participación, permanencia y aprovechamiento de la formación por parte de los estudiantes. (foro, chat, debate, Wiki).

Él debe ser un motivador que:

  • Orientar y asesorar al estudiante durante todo su proceso de aprendizaje.
  • Supervisar el proceso de aprendizaje 
  •  Motivar al estudiante estableciendo con él una relación de confianza, participación y animándole a realizar el curso completo.                                 
  • Facilitar diferentes recursos de aprendizaje al estudiante (enlaces, lectura de documentos y recursos en red, etc.)
  • Mostrar habilidad en el uso de herramientas comunicativas para fomentar la interacción (chat, foros de discusión, etc.)
  • evaluar las tareas individuales y moderar las grupales

El nuevo rol docente requiere cambios importantes, de modo que la formación se convierte en un elemento imprescindible para conseguir la adaptación de los docentes a su nuevo papel de formadores online. Esta formación debería ser esencialmente práctica, y realizarse en el mismo medio que utilizan los estudiantes para aprender. Es decir, un docente que va a trabajar en un medio virtual debe formarse en un medio virtual, siendo a la vez estudiante y tutor.

No cabe duda que el docente debe formarse, es así que se rompen paradigmas importantes referentes a las formas de enseñar y aprender y se hace entonces necesario el desarrollo de habilidades y competencias de profesores y alumnos que coexistieron en el espacio virtual de un curso (Angulo, 2009). Por lo anterior se requiere de formación, entrenamiento y/o capacitación de quienes intervienen en esta modalidad, desde los expertos en el conocimiento, los diseñadores instruccionales, los profesores e incluso los alumnos (García y Montiel, 2008).

El docente según Alvarado (2014) debe:

1. Poseer habilidades de comunicación. Comunicar con claridad, veracidad, relevancia, calidad, cantidad adecuada y estructura.

 2. Dominar el contenido temático y técnica didáctica en la que se apoyará. 

 3. Asegurar claridad en la tarea. 

4. Tener conocimientos técnicos básicos indispensables referentes a la plataforma y otras tecnologías utilizadas en el proceso. 

5. Ser autorregulado, participativo y generador de pensamiento crítico y reflexivo.

“Las tecnologías apoyan y facilitan el aprendizaje constructivista mientras los alumnos trabajan en línea puesto que… los alumnos adquieren conocimiento y construyen sus habilidades sobre la base de actividades y experiencias compartidas con otros alumnos... De esta manera, el alumno desarrolla algunas de las competencias clave en Internet: la colaboración, la negociación, la reflexión, la crítica constructiva, la selección y análisis de la información” (Grodecka, Pata y Väljataga, 2008, p.5. En: Iglesias, 2012, p. 464)

Como docente comprendo que el reto es grande, y que los protagonistas de este proceso, los estudiantes, construirán nuevas competencias a la vez que desarrollan las tareas propias de las asignaturas, al igual que el docente que ahora tiene que construir las competencias tecnológicas para enfrentar con éxito su nuevo rol de docente virtual-

Elsa María Gálvez


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