Feliz
Cumpleaños Princesa mía
Jennifer Ulloa.
Llegaste
así sin avisar, cuando menos lo esperaba, desde entonces eres mi felicidad, mi
martirio, mi amor. mi delirio.
Que te digo
que vivo enamorada de tu fuerza, de tu tesón. Nunca me imaginé que ese volcán
de energía que lleva dentro te obligaría a volar tan alto. A llevarte tan lejos
y a estar tan cerca. Sabes siempre está aquí pegadita a mí. No importa a cuántos
kilómetros nos separen, si ríe siento tu alegría, puedo bailar al ritmo de tu
risa, que se torna ruidosa y me recuerda que sigues ahí. Como la niña ruidosa y
pausada que se pierde por momento, pero que regresa con la fuerza de una
tormenta, cuando está por venir la calma, siempre pienso que eres el ojo del huracán.
Desde hace
años te llamo mi pequeño rinoceronte, y no te llamo así porque no te caes, al
contrario, te llamo así por la fuerza con que te levantas cuando caes.
Que te digo eres como mi “preciso memento envuelta en “agua viva”, que agua viva, eres mi
“Mercedes” en el vestido de “Paquita”. Mercedes, Mi Mercedes. Sabes Mercedes me
enseñó a llorar con cada vuelta, con cada fuete, con cada partida, con tu
carita de si “yo puedo”.
Algunas
veces busco algo de ti en la fuerza de mama, en la tranquilidad de Junior, en él
está bien de Diógenes, te encuentro, te pierdo… pero al final sé que estás ahí,
flotando en tus sueños. Aprendimos que “cuando quieres algo con el corazón todo
el universo conspira para que ese sueño se haga realidad”. Hay día claros y
días oscuro-
Eres mi
razón de vivir, mi paz en medio de la tormenta. Va y viene, me dejas y me
llevas, si me llevas porque cuando crees que no estoy y esconde el rostro para
que no te vea llorar, ya estoy llorando contigo. Tu alegría es mi paz, tu
energía mi tranquilidad, algunas veces va a mil y me retraso, pero no me quedo.
Dejaste la
cuna, corriste, volaste, reíste lloraste, pero regresa, regresa como un romanzo
de agua dulce, que baja de la montaña en las mañanas de invierno, salpicando de
roció todo a tu alrededor, con tu tenacidad, siempre supe que no eres vaca, que
va detrás de lo que sientes, persiguiendo sueños.
Pero que te
digo si eres mi niña, ¿qué niña?¡eres mi vieja¡, ya eres mi vieja, marcada por
los años, por las emociones, ja ja, ja. Por la vida. Pero sigue estando en ese
exquisito grupo, uno de cada cien que hacen lo que le apasiona y yo soy tu cómplice.
Eres mi guerrera, mi fuerza, mi pedacito de mí y hoy quiero desearte feliz
cumpleaños, mi amiga, mi mejor amiga. Mi hija mi razón de vivir, te amo.
Elsa Maria Galvez